No entiendo a los vegetarianos

Entiendo la elección del vegetariano. Es una decisión, su decisión, y cada decisión es personal, siempre y cuando no afecte a los demás. El vegetariano decide no comer carne animal, listo, joya. Hasta ahí vamos bien, somos todos amigos.

El tema es que no me cierra que un vegetariano esté en contra de matar a un animal, porque ese bicho sufre debido a la mala gente que decide quitarle la vida y la felicidad. No me cierra que desde el vamos esté diciéndome que el malo de la película soy yo, porque yo como carne y él no.

A ver, creo que el vegetariano no entiende mi postura. Click To Tweet

A mí no me gusta hacer daño a los animales. Qué sé yo, no vivo pensando en métodos de tortura a animales. No veo por qué soy un mensajero de Belcebú solamente por el hecho de querer disfrutar un buen churrasco con unas fritas y una cervecita.

Quizás el error del vegetariano radica en hablar y comunicar cual evangelista su postura frente… Click To Tweet

Así como a mí me molesta que un Testigo de Jehová me toque el timbre de casa a las nueve de la mañana de un domingo para traerme la palabra del señor, o que una cordobesa que trabaja para la compañía de celulares me llame para ofrecerme 500 minutos libres en llamadas a Kuala Lumpur, también me molesta que un vegetariano suponga que tengo ganas de escucharlo y aceptar su verdad ante la vida de los pobres animalitos que deberían vivir libres en los prados verdes llenos de flores, mariposas y Heidi cantando.

Menos que menos me interesa ver el video de como se mata un cordero, un chancho o un ternerito. No da verlo, pero mucho menos que vos me lo muestres porque sos un resentido. Es tu decisión, no es la mía, entonces a mí no me vengas con chamullo.

Y mirá que re banco proteger a los animales del maltrato. No me cabe ni un poco ver un caballo tirando de un carro en la calle y arrastrando un carro lleno. No me gusta que se mate por matar. Eso de ir de caza a tirarle a lo que venga porque las balas son baratas me parece cualquiera. En eso estamos de acuerdo.

Pero tienen que entender que rompe bastante que quieran obligarte moralmente a una dieta complicada, cara y que requiere mucho tiempo. Alimentarse bien excluyendo alimentos implica el reemplazo de estos por otros que intenten suplir las vitaminas, minerales y proteínas necesarias. Eso es caro. Porque si pensás dejar de comer carne y vivir a lechuga, en 2 meses vas a estar flaco como Christian Bale en El Maquinista.

Creo que el que considera que la naturaleza no fue lo suficientemente sabia en nuestra evolución es arrogante. Cientos de miles de años alimentándonos tanto de vegetales como carnes. ¿Quiénes somos nosotros para querer modificar una conducta en un fin de semana de consciencia emocional por ver un video de YouTube como corren los pollos después de que le sacaron la cabeza al mejor estilo recital de Kiss?

Para colmo cuando le decís a un vegetariano que un animal se come a otros animales el vegeta dice “Ellos no tienen maldad”… tampoco es que puedan sacarse una cuenta off shore o tener un stand en la feria del libro. No tienen maldad, como no tienen bondad.

Igual también hay que ver el otro lado, los que sólo comen carne. La carne es buena en una alimentación sana, que se basa en casi todo menos carne. Durante la semana me la paso comiendo verduras o cereales de todo tipo, no es que desayune bife de chorizo y me almuerce la cabeza de un cabrito bebé. Pero no me gusta que me digan que no lo puedo hacer. Después, si tengo 2 dedos de frente, voy a consumir menos carne y más vegetales, pero porque lo decido, como el otro decide no matar animales, y punto

Como diría Anthony Bourdain: el problema de los vegetarianos es no saber cuidar los alimentos y… Click To Tweet

Si tan solo cocinaran rico, pero la mayoría lo único que sabe hacer es hervir u hornear todo hasta destruirlo. O se van para el otro extremo, los crudiveganos, que no comen nada derivado de animal, y encima tiene que estar crudo. La alimentación se reduce a una planta de lechuga, dos nueces y, brindar con hielo. Si no se cae del árbol no lo sacan.

Hace falta buscar un punto intermedio. El brócoli no es rico crudo, no es necesario comerlo así, si querés conservar algunas de sus propiedades podés cocinarlo al vapor, y si te molesta que no quede verde fluorescente, pasalo por agua hirviendo con sal 15 segundos y después lo cocinás al vapor. Lo mismo las lentejas, es mejor tomarse el tiempo hidratando lentejas que comprar ese invento moderno que se cocina en 10 minutos.

Todo lo que se consuma en exceso o repetidas veces va a hacer mal ya que, no hay un único alimento que contenga los aminoácidos esenciales junto con los requerimientos de grasas e hidratos de carbono. Comer siempre arroz, siempre verduras o siempre churrascos no es una solución. Nada es bueno en exceso. Ni siquiera el Dulce de Leche, y eso que estoy seguro de que si el santo sudario tiene sabor a algo es a dulce de leche casero.

La alimentación es sana cuando uno come con medida y placer. Comer todo lo que recomienda el médico con odio visceral mientras deseas tirarte de cabeza en una pileta llena de alfajores no es sano. Ojo! La pileta de alfajores tampoco. Hay que buscar un punto de equilibrio entre los placeres, la comida, y los diferentes tipos de alimentos. Lo malo es malo, y lo bueno con bronca, también. Comer berenjena pensando que es milanesa o mijo pensando que es hamburguesa y en el fondo desear comer carne no es sano para la mente de nadie. No le pongan nombres carnívoros a los platos con vegetales, queda mal.

Hoy en día, que se puso de moda cocinar, date una vuelta por alguna escuelita, chusmeá los programas con recetas, así vas a agarrar una “milanesa de soja” y le vas a poner onda en vez de dejarla como disco de hockey sobre hielo. Hay muchas salsas para darle sabor más allá de la típica salsa de tomate en sobrecito. Podés cocinar zanahoria en caldo con miel y un toque de curry en polvo, cuando reduce la salsa procesás, y con eso acompañas la soja prensada que de por sí no tiene más que sabor a alfombra.

En vez de ocupar el tiempo evitando que muera una pobre vaca, sería bueno aprender a hacer un simple risotto que tenga sabor a algo más que telgopor con aserrín.

Podés escuchar este podcast en Bistró Bataille haciendo clic acá.

(foto Carnicería No Vives de Ensalada: Joseplay360)

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